Esta plantilla pretende provocar la reflexión en el seno del equipo respecto a la cultura de liderazgo exigente en el mismo.
Tomar conciencia acerca de qué mecanismos utiliza el equipo para tensar creativamente a sus integrantes será́ un punto de partida para aumentar la contribución de valor dentro de la organización, así́ como para incrementar la madurez de las relaciones entre sus miembros.
El tensionómetro del equipo puede ser un instrumento que facilite esta reflexión, primero individual y, posteriormente, a nivel grupal.
Esta plantilla pretende invitar a los miembros del equipo a reflexionar acerca de cómo algunas de sus creencias y hábitos pueden estar causando una gran resistencia para conseguir los retos marcados por el propio equipo.
Identificar todo aquello que es imprescindible o necesario cambiar será́ el primer paso para que el equipo acuerde una serie de acciones para soltar todo aquello que molesta para seguir avanzando.
Con el objetivo de crear una cultura de liderazgo dentro del equipo que permita que sus integrantes brillen y se hagan brillar mutuamente, se sugiere cumplimentar la siguiente herramienta.
Esta plantilla pretende acompañar a los miembros del equipo para que se corresponsabilicen por conseguir la mejor versión de cada uno de ellos. De esta forma, cada uno se involucrará de forma activa, con acciones concretas, para que sus compañeros tengan un impacto más positivo dentro del equipo y como integrantes de la organización.
Con el objetivo de facilitar al equipo definir su visión, así́ como su forma única de hacer su contribución, se sugiere cumplimentar la siguiente herramienta.
Basada en el modelo Golden Circle, de Simon Sinek, esta plantilla pretende acompañar el proceso de reflexión de los miembros del equipo para poder definir la aportación específica que se espera del grupo, la manera con la que desea realizar su contribución, y la finalidad última de por qué la realiza.
Con el objetivo de mejorar las relaciones entre los miembros de un equipo se recomienda cumplimentar el mapa de sus conexiones.
Esto permitirá reflexionar acerca del momento actual que atraviesa cada una de las relaciones entre los integrantes, al mismo tiempo que va a iniciar las conversaciones pendientes entre los mismos.
Con el objetivo de reflexionar acerca del impacto que tiene el líder en el equipo, es preciso empezar a hacer un trabajo de diagnóstico que incluya dos fases:
o Un diagnóstico personal acerca de los tics que la persona cree que tiene (él o ella) en la actualidad cuando interactúa con el equipo y con la organización.
o Un diagnóstico externo acerca de su impacto a través de la opinión de las personas que trabajan con él o con ella.
Se trata, pues, de analizar profundamente el estilo de liderazgo desde el prisma personal, así como desde el prisma de las personas del entorno.
Este diagnóstico es recomendable que lo realicen todas las personas que pertenecen al equipo, y no solo su responsable formal. Es imprescindible, para el bien de los equipos y de las empresas en general, sostener la convicción y creencia de que todos los miembros de cualquier equipo son líderes, ya que lideran tareas, situaciones y relaciones.
Así que este ejercicio que se sugiere en esta plantilla está pensado para que lo realice cualquier persona del equipo, tenga o no personas que le reporten.
En la práctica, cada uno de los extremos de una paradoja empuja para conseguir tener más peso que el otro, aunque el sentido común nos dice que se necesita equilibrar ambas necesidades para ser productivos. Llegamos incluso a pensar que nos tenemos que quedar solo con uno de los dos, ya que, como nos recordamos mutuamente, no se puede estar en misa y repicando. Pero en la mayoría de los casos la solución está en aprender a integrar y a sumar en lugar de optar por elegir un extremo y descartar el otro.
Con la finalidad de subsanar los trastornos principales de un equipo, es preciso que todos sus integrantes se involucren de forma activa en buscar soluciones para minimizar las consecuencias negativas que estos trastornos generan. Una manera muy válida para empezar a hacerlo consiste en hacer un diagnóstico compartido sobre el momento actual del equipo.